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Concordances from the Lingüística corpus

gratificación estimativa , respectivamente , que producen en el receptor . FACEBOOK
Y
LA METÁFORA . LA COMUNICACIÓN RETÓRICA EN LAS REDES SOCIALES DIGITALES Resumen
señala que — también en el contexto digital — nuestra forma más común de pensar
y
relacionarnos es metafórica . 1 . INTRODUCCIÓN . RETÓRICA Y REDES SOCIALES En
más común de pensar y relacionarnos es metafórica . 1 . INTRODUCCIÓN . RETÓRICA
Y
REDES SOCIALES En estos años hemos asistido a la rápida evolución de las redes
interpersonal , con una progresiva penetración en muy diferentes ámbitos de la sociedad
y
entre el grueso de la población en general . Nuevo formato que cuenta a su vez con
de la población en general . Nuevo formato que cuenta a su vez con unos factores
y
posibilidades que influyen o pueden influir positiva y negativamente en la mejora
presencia de numerosas figuras retóricas en las intervenciones del muro del usuario
y
el empleo de otras estrategias persuasivas , con distinciones y matizaciones , bien
muro del usuario y el empleo de otras estrategias persuasivas , con distinciones
y
matizaciones , bien si se trataba de interacciones de gente joven , bien si se
de interacciones de gente joven , bien si se conversaba con usuarios de más edad
y
en circunstancias distintas . Intuíamos así que la Retórica clásica , entendida
recogía los fundamentos de esta investigación en un estado incipiente ( Berlanga
y
Martínez , 2010 ) , y que a su vez fue el punto de partida para diversos
de esta investigación en un estado incipiente ( Berlanga y Martínez , 2010 ) ,
y
que a su vez fue el punto de partida para diversos trabajos actualmente publicados
revistas científicas de impacto . Concretamente otros dos artículos ( Berlanga , 2012
y
Berlanga y otros , 2013 ) que tratan directamente la convergencia de estos dos espacios
científicas de impacto . Concretamente otros dos artículos ( Berlanga , 2012 y Berlanga
y
otros , 2013 ) que tratan directamente la convergencia de estos dos espacios . Con todo
Qué ocurre desde el momento en que abrimos las páginas de una obra literaria ,
y
entramos dentro de un universo fabricado con palabras pero a la vez extrañamente
de “ científicos ” , pese a que tales distinciones resulten en parte forzadas
y
a que cierto grado de figuratividad esté presente en cualquier manifestación discursiva2
cierto grado de figuratividad esté presente en cualquier manifestación discursiva2 .
Y
aludimos a la que podríamos denominar lectura ordinaria , la que practica todo lector
podríamos denominar lectura ordinaria , la que practica todo lector espontáneamente ,
y
no a las lecturas profesionales o estratégicas , que suelen adolecer de escolasticismo
Italo Calvino describe en Si una noche de invierno un viajero3 a través del narrador
y
de los personajes de la Lectora , del editor Cavedagna y del escritor Silas Flannery
a través del narrador y de los personajes de la Lectora , del editor Cavedagna
y
del escritor Silas Flannery , otros tantos enunciadores delegados suyos que formulan
apariencia del mundo , es decir su capacidad para traducir la experiencia sensible
y
perceptiva de las formas significantes de la realidad a la experiencia simbólica
metaliteraria . Justo esa clase de lectura que forma al lector , que crea lectores
y
los socializa dentro del campo literario , la lectura que hace amar la lectura e
. Entre ambos extremos , el de la incognoscibilidad de lo que adviene al leer
y
el de su obviedad , se sitúa cuanto está en condiciones de exponer acerca de
desenvuelve con soltura en las borrosas fronteras de la ciencia con la filosofía
y
de la filosofía con la literatura , en esos espacios intermedios donde tal vez se
dentro del campo literario corta con sus antecedentes prácticos — con sus afanes
y
ocupaciones — para entregarse a una vivencia que lo aísla de su entorno físico
ocupaciones — para entregarse a una vivencia que lo aísla de su entorno físico
y
le induce , como veremos , un estado segundo , somático , emocional e intelectual
texto literario , un objeto más o menos canónico previamente saturado de valor
y
casi carismático . Con este sostendrá el lector una relación a la par carnal y
y casi carismático . Con este sostendrá el lector una relación a la par carnal
y
espiritual , sensible e inteligible , durante el tiempo que dure la lectura , que
según sus disposiciones previas , el género literario leído , el escritor escogido
y
su prestigio como “ autor ” ; y según otros factores socioculturales que constituyen
género literario leído , el escritor escogido y su prestigio como “ autor ” ;
y
según otros factores socioculturales que constituyen la infraestructura de cada
casos en los que el lector busca en el texto literario sobre todo entretenimiento
y
diversión — categorías de pascaliana universalidad — , satisfacciones inmediatas
inmediatas para las que la psicología probablemente tiene explicación suficiente
y
que no entrañan dificultades teóricas mayores . Pero se da también , dentro de
hemos reputado de lectura ordinaria o natural , una modalidad comprometida , exigente
y
entregada a la vez . Una lectura para la que el precedente esbozo de la
que se espera de ella es nada menos que la conjunción total entre el lector
y
lo leído : una suerte de revelación que anule la distancia ontológica entre el
leído : una suerte de revelación que anule la distancia ontológica entre el sujeto
y
el objeto , y que convierta la conmoción lectora en un más allá del sentido
suerte de revelación que anule la distancia ontológica entre el sujeto y el objeto ,
y
que convierta la conmoción lectora en un más allá del sentido tras el cual se
acontecimiento mediático — consiste en una comunión íntima entre el que lee
y
lo que lee , por más que pareja comunión , al ser momentánea , deje
, al ser momentánea , deje tras de sí la impresión de haberse malogrado ,
y
aunque el lector necesite seguir leyendo con la esperanza de hacerse alguna vez ,
leído . He ahí , groseramente esbozada , la experiencia estética de la lectura .
Y
son sus condiciones de posibilidad las que nos ocuparán a partir de ahora4 . 3
por la lectura estética , plena , reveladora , es sin duda una fenomenológica ,
y
concierne al lenguaje en cuanto tal , y no únicamente al texto literario leído
reveladora , es sin duda una fenomenológica , y concierne al lenguaje en cuanto tal ,
y
no únicamente al texto literario leído : la condición de que no exista solución
condición de que no exista solución de continuidad entre las palabras , el mundo
y
el ser ; o , lo que es lo mismo , de que la realidad
mismo , de que la realidad humana sea una magnitud integrada en el lenguaje ,
y
no un sencillo objeto de referencia exterior , como quería el positivismo lógico
, a todos los efectos , el lenguaje es el ser enunciándose en presente5 ,
y
que un vínculo indisoluble suelda la physis y el logos , la naturaleza y la
el ser enunciándose en presente5 , y que un vínculo indisoluble suelda la physis
y
el logos , la naturaleza y la cultura , a lo largo y ancho de
, y que un vínculo indisoluble suelda la physis y el logos , la naturaleza
y
la cultura , a lo largo y ancho de la experiencia antropológica . Desde el
la physis y el logos , la naturaleza y la cultura , a lo largo
y
ancho de la experiencia antropológica . Desde el punto de vista que será el nuestro
comunicación — tal cual sostendría una pragmática extrema — , sino la afirmación
y
la demostración mismas para el hombre de su aprehensión del mundo . Sea cual sea
. Sea cual sea la intención que nos guíe al servirnos del lenguaje , hablar
y
escribir reproducen lo real humano , a lo que están 4 Esta visión de la
- G . Gadamer : ( 2012 : 567 ) . anclados ab origine ,
y
de lo que no pueden desanclarse salvo al precio de alienarse de la humanidad (
, 107 ) . Si la ontología para el hombre es una ontología verbal ,
y
la logosfera el universo que habitamos , queda aún por aclarar cómo se funden inseparablemente
inseparablemente el ser ( desde una perspectiva científica , la materia - energía )
y
la palabra ( desde la misma perspectiva , el signo ) . La palabra ,
brota de la constatación elemental de que algo hay ahí que atrae nuestra atención
y
despierta nuestra intención . Ese aún indefinido “ algo ” ha de ser entendido
inicios , como un campo de fuerzas , de tensiones que generan en él actividad
y
movimiento . Poco a poco , y bajo los efectos de la relación intencional con
, de tensiones que generan en él actividad y movimiento . Poco a poco ,
y
bajo los efectos de la relación intencional con el mundo , el campo de fuerzas
el campo de presencia con los sentidos a fin de tomar posición en él ,
y
de convertirse después en instancia enunciativa que “ dice ” , por medio de
de presencia , atribuyendo paulatinamente significados a sus diferencias tensivas
y
haciendo de él un campo de discurso . Brevemente compendiada , tal es la génesis
. Brevemente compendiada , tal es la génesis de la presencia para el ser humano
y
el recorrido que conduce a su pronta semiotización , al entrelazamiento del mundo
el recorrido que conduce a su pronta semiotización , al entrelazamiento del mundo
y
del verbo , de la materia - energía y del signo . Esta explicación pudiera
semiotización , al entrelazamiento del mundo y del verbo , de la materia - energía
y
del signo . Esta explicación pudiera juzgarse abstrusa de no ser porque los poetas
porque los poetas muchas veces la refrendan sin pretenderlo , simplemente escribiendo
y
proponiendo al escribir su lenguaje como genuina donación del mundo : El “ todo
que Claudio Rodríguez aprecia de amanecida como hospitalario . Ante aquel , uno
y
otro entran en un estado cognitivo y pasional de similar naturaleza , pero de dispar
amanecida como hospitalario . Ante aquel , uno y otro entran en un estado cognitivo
y
pasional de similar naturaleza , pero de dispar orientación modal : allí donde
- religiosa ( Una fe con su certera / voz de aliento / me impulsa
y
mantiene fuera / de este mundo que yo soy ) . Aprehendida entonces como más
no consiste en otra cosa sino en la institución de lo ausente en lo presente
y
de lo presente en lo ausente Lacan ( 1966 : 237 - 322 ) ,
de lo presente en lo ausente Lacan ( 1966 : 237 - 322 ) ,
y
en la modulación recíproca de ambos por la instancia enunciativa . Según tal modulación
distintos estratos de profundidad , en diversos niveles de existencia perceptiva
y
valorativa . Así por ejemplo , en otro poema de Claudio Rodríguez , Espuma , una
simple comparación empuja a la presencia el término comparado ( “ la espuma ” )
y
los dos términos de la comparación ( “ la ceniza ” y “ una sonrisa
espuma ” ) y los dos términos de la comparación ( “ la ceniza ”
y
“ una sonrisa ” ) , pero en tres planos de ser particulares ( uno
) , pero en tres planos de ser particulares ( uno real , otro actual
y
un último potencial ) : Frente a “ la espuma ” , tema del texto
espuma ” , tema del texto , fragmento del ser cuya presencia la escritura reclama
y
único término efectivamente realizado en el poema , “ la ceniza ” , su primer
, aparece negativamente modalizado ( la espuma es tan distinta a la ceniza ) ,
y
no dispone sino de una existencia actual , a medio camino entre la presencia y
y no dispone sino de una existencia actual , a medio camino entre la presencia
y
la ausencia discursivas . “ La sonrisa ” , el segundo término de comparación
, el enunciado poético , tras arrancar desde lo real ( la espuma contemplada )
y
atravesar para captarlo primero por un elemento actual ( la ceniza distinta de la
de la espuma , pero cercana a ella en las sensaciones del poeta ) ,
y
después por un segundo elemento potencial ( la sonrisa ajena , que suele mirarse
simplemente 7 Sobre la compleja noción de presencia , fundamental para la semiótica
y
las ciencias humanas contemporáneas , convendría remitir al menos a las obras de
a las obras de Gumbrecht ( 2003 ) , Landowski ( 1997 , 2004 )
y
Parret ( 2006 ) . actual y potencial , la ceniza y la sonrisa .
) , Landowski ( 1997 , 2004 ) y Parret ( 2006 ) . actual
y
potencial , la ceniza y la sonrisa . El autor ha construido un objeto simbólico
, 2004 ) y Parret ( 2006 ) . actual y potencial , la ceniza
y
la sonrisa . El autor ha construido un objeto simbólico que , lejos de ser
objeto simbólico que , lejos de ser uniforme , despliega un juego de cercanías
y
distancias capaz de imponer una relación escalonada con el significado poético
casi podríamos percibir la ceniza para constatar sus desemejanzas con la espuma ,
y
si pudiéramos ver unos labios sonrientes y amados conseguiríamos el mismo apaciguamiento
constatar sus desemejanzas con la espuma , y si pudiéramos ver unos labios sonrientes
y
amados conseguiríamos el mismo apaciguamiento que al enunciador le proporciona la
real - actual - potencial define a la par el estatuto existencial de lo escrito
y
la manera en que será leído . Italo Calvino discrimina con su característica lucidez
Calvino discrimina con su característica lucidez esta gradación de los modos de ser
y
hasta incluye en ella lo virtual , ajeno al poema de Claudio Rodríguez pero que
ser ) , pasando por lo actual ( algo deseado , temido , posible )
y
lo potencial ( algo que ha existido y ya no existe ) . Como se
algo deseado , temido , posible ) y lo potencial ( algo que ha existido
y
ya no existe ) . Como se afirmó al comienzo , la lectura del texto
se afirmó al comienzo , la lectura del texto figurativo , que vive el lenguaje
y
en el lenguaje , realiza la función simbólica captando las escalas interdefinidas
simbólica captando las escalas interdefinidas de la presencia del mundo en las palabras
y
de las palabras en el mundo , ya felizmente desentendidos uno y otras de toda
en las palabras y de las palabras en el mundo , ya felizmente desentendidos uno
y
otras de toda barrera ontológica entre ellos8 . 8 Uno de los autores que desde
inteligencia de sus análisis , que coinciden casi categorialmente con los de la semiótica
y
los de las ciencias del lenguaje contemporáneas , sino porque además en tanto metanarración
lector , en efecto , ocupa siempre una posición especular respecto del escritor ,
y
junto con el último “ hace renacer el acontecimiento y la experiencia del acontecimiento
respecto del escritor , y junto con el último “ hace renacer el acontecimiento
y
la experiencia del acontecimiento ” , según la conocida fórmula de la lingüística
que — he aquí nuestra hipótesis clave , por arriesgada que parezca — escribir
y
leer respetan sin proponérselo unas mismas reglas , perceptivas y cognitivas , ante
parezca — escribir y leer respetan sin proponérselo unas mismas reglas , perceptivas
y
cognitivas , ante su fenómeno propio , esto es ante el acto de conciencia verbalmente
de sus disposiciones psicológicas ( de sus afectos ) o sociales ( de su habitus
y
su ethos ) , “ inventaría ” el sentido de la obra mucho más de
lo “ extraería ” de ella . Este alegato de doble indefensión , psicológica
y
sociológica , del texto literario descuida sus estructuras corroborables : la psicología
corroborables : la psicología las disuelve en la subjetividad de la conciencia del lector ,
y
la sociología en la objetividad de sus modos sociales de ser y de hacer .
del lector , y la sociología en la objetividad de sus modos sociales de ser
y
de hacer . Ahora bien , bajo la lente antropológica , toda lectura revela estar
, toda lectura revela estar compuesta por una diferente aleación de lo objetivo
y
lo subjetivo : la lectura es una práctica ejecutada por un sujeto intencional ,
sujeto también intencional , el autor ; las intencionalidades de ambos convergen
y
se encuentran en ese artefacto programado , o al menos estratégico , que es el
350 ) . Un artefacto que informa por igual la experiencia en producción del autor
y
la experiencia en recepción del lector a partir de su propia identidad fenomenológica
teoría racional de la lectura debe encontrar otro balance distinto entre el lector
y
el texto , entre el sujeto y el objeto : no puede sin duda desdeñar ni
debe encontrar otro balance distinto entre el lector y el texto , entre el sujeto
y
el objeto : no puede sin duda desdeñar ni al uno ni al otro en la
objeto : no puede sin duda desdeñar ni al uno ni al otro en la construcción
y
reconstrucción del sentido , pero tampoco , en ningún caso , omitir la mediación
, ya que esos signos son el efectivo catalizador a la vez de la psicología
y
de la sociología del lector , de sus pasiones y sus determinaciones . Y eso
la vez de la psicología y de la sociología del lector , de sus pasiones
y
sus determinaciones . Y eso por no hablar de la causalidad circular que enlaza la
psicología y de la sociología del lector , de sus pasiones y sus determinaciones .
Y
eso por no hablar de la causalidad circular que enlaza la subjetividad lectora con
porque han atravesado un largo proceso de socialización dentro del campo literario ,
y
al sostenerse el campo literario sobre la continuidad de las prácticas lectoras
decretar su objetividad pronosticable . De darse por buenas algunas de tales tesis —
y
es obligado si no queremos refrendar los dos mitos correlativos de la inefabilidad
no queremos refrendar los dos mitos correlativos de la inefabilidad de la lectura
y
de la nulidad del texto — , habrá que explorar el modus operandi de ese
co - enunciación por medio del cual el lector regenera el sentido del texto ,
y
al hacerlo reconstituye la presencia de un fragmento del ser . Dichas co - enunciación
hacerlo reconstituye la presencia de un fragmento del ser . Dichas co - enunciación
y
co - construcción lectoras ocurren , vienen a ser desde el ser siguiendo sus diferentes
diferentes grados de existencia semiótica antes examinados , porque la lectura viva
y
vivificadora actúa ante todo , no sorprenderá , como mimesis , como identificación
no sorprenderá , como mimesis , como identificación activa , primero sensible ,
y
luego pasional y cognitiva , con las situaciones sensibles , pasionales y cognitivas
como mimesis , como identificación activa , primero sensible , y luego pasional
y
cognitiva , con las situaciones sensibles , pasionales y cognitivas literariamente
sensible , y luego pasional y cognitiva , con las situaciones sensibles , pasionales
y
cognitivas literariamente elaboradas en el texto9 . En otros términos , el lector
literariamente elaboradas en el texto9 . En otros términos , el lector imita en cuerpo
y
alma , al leer , los estados del mundo y los acontecimientos de los que
el lector imita en cuerpo y alma , al leer , los estados del mundo
y
los acontecimientos de los que la textualidad da fe con sus palabras : la lectura
da fe con sus palabras : la lectura es una experiencia que consiste , fundamental
y
fundacionalmente , en compartir las formas de otra experiencia de la que quedan trazos
trazos , huellas , es decir signos , grabados en el objeto semiótico que la provoca
y
la dirige , el texto ( Fontanille , 2011 : 180 ) . Una experiencia
luz es más antigua que el amor ( 2010 ) , el viaje de ida
y
vuelta entre lo vivido y lo expresado a través de la presencia textual , Marguerite
el amor ( 2010 ) , el viaje de ida y vuelta entre lo vivido
y
lo expresado a través de la presencia textual , Marguerite Yourcenar , en Cómo
contemplación de una pintura — hay más similitudes que diferencias entre leer
y
ver un cuadro — , todo lo que tiene de auténtica paideia , de educación
tiene de auténtica paideia , de educación de la sensorialidad , de los afectos
y
de la inteligencia : 9 Para una revisión de los procesos cognitivos de la lectura
puede consultarse el siempre útil volumen de Poetics Today editado por Richardson
y
Steen ( 2002 ) ; y para la descripción de las bases neurofisiológicas de la
siempre útil volumen de Poetics Today editado por Richardson y Steen ( 2002 ) ;
y
para la descripción de las bases neurofisiológicas de la lectura en general , las
bases neurofisiológicas de la lectura en general , las obras de Dehaene ( 2007 )
y
de Wolf ( 2008 ) . Pero todavía hay que llevar más allá la reivindicación
: el estado de identificación mimética del lector con lo leído , constitutivo
y
formativo de la subjetividad lectora , resulta real , y ello aun cuando sus contenidos
lo leído , constitutivo y formativo de la subjetividad lectora , resulta real ,
y
ello aun cuando sus contenidos puedan ser imaginarios . Recuérdese , a este respecto
sus contenidos puedan ser imaginarios . Recuérdese , a este respecto , que leer
y
escribir literatura son experimentar una presencia , y no necesariamente concretar
a este respecto , que leer y escribir literatura son experimentar una presencia ,
y
no necesariamente concretar la objetividad o enunciar la verdad . Por un lado , la
Por un lado , la ontología de la presencia incluye lo ficticio , lo pasado
y
lo inactual , y por otro , la presencia no está sujeta a la lógica
la ontología de la presencia incluye lo ficticio , lo pasado y lo inactual ,
y
por otro , la presencia no está sujeta a la lógica vericondicional propia de los
está sujeta a la lógica vericondicional propia de los discursos científicos .
Y
tampoco se trata de eso , como lo insinúa la misma Yourcenar al hacer de su personaje
probable que este análisis de la lectura como mimesis integral , identificación
y
adaptación sensible , pasional y cognitiva del lector a lo leído provoque cierto
lectura como mimesis integral , identificación y adaptación sensible , pasional
y
cognitiva del lector a lo leído provoque cierto rechazo en los “ actores ” sociales
la lectura no como ergon , sino como energeia , semiosis viva o en acto
y
no rito de consumo cultural o rutina escolar o profesional . Por otra parte , además
actual , que la emergencia de un sujeto dual , complejo si no múltiple ,
y
de condición dialógica ; es decir , implica el establecimiento de una intersubjetividad
por la intención de la obra , de las respectivas intencionalidades del escritor
y
del lector , la lectura sería el paraíso del solipsismo , de la incomunicación
lectura sería el paraíso del solipsismo , de la incomunicación entre conciencias
y
de la intraducibilidad entre lenguajes . Pero manifiestamente no es eso lo que sucede
contraintuitiva , puesta en entredicho por siglos de consistente práctica social ( Cavallo
y
Chartier , 2011 ) , y por todas las instituciones del sentido ( Descombes ,
entredicho por siglos de consistente práctica social ( Cavallo y Chartier , 2011 ) ,
y
por todas las instituciones del sentido ( Descombes , 1996 ) , por ejemplo por la
1988 : 243 - 315 ) : si fuera privado , no sería lenguaje ,
y
si fuera lenguaje , no sería privado . Con esta disyuntiva es difícil llegar a
en un mundo humano donde se sueldan inseparablemente la palabra , la comunicación
y
la cultura , y donde escribir y leer significan entrar de lleno en sociedad .
humano donde se sueldan inseparablemente la palabra , la comunicación y la cultura ,
y
donde escribir y leer significan entrar de lleno en sociedad . 5 . LEER DESDE
sueldan inseparablemente la palabra , la comunicación y la cultura , y donde escribir
y
leer significan entrar de lleno en sociedad . 5 . LEER DESDE EL CUERPO Ya
CUERPO Ya han aflorado en este texto algunos términos clave como “ sensible ”
y
“ corporal ” que , al sacudir el idealismo de la mayoría de las teorías
iconización encarnada que se engendra al leer . Tal ajustamiento analógico entre el lector
y
lo leído , fundamento biológico de la mimesis , opera a través del cuerpo del
biológico de la mimesis , opera a través del cuerpo del sujeto cultural , agente
y
paciente a la vez del proceso de lectura . La semiótica , a diferencia de
vez del proceso de lectura . La semiótica , a diferencia de tantas otras visiones
y
versiones exclusivamente intelectualistas o , si se quiere , únicamente cognitivas
capaz de adaptarse miméticamente a lo leído gracias a su equipamiento sensorial ;
y
de rescatar , a partir de los indicios verbales diseminados en el texto figurativo
el texto figurativo , la experiencia de la presencia , la manifestación graduada
y
escalar del ser . Cuando lee , el sujeto hace de su campo de presencia
en conflicto , recorriendo al revés el camino desde la percepción al discurso .
Y
semejante milagro se produce porque la presencia discursiva tiene el poder de poner
produce porque la presencia discursiva tiene el poder de poner en tensión la materia
y
la energía corporales , estimulando la sensoriomotricidad que todos los sentidos
energía corporales , estimulando la sensoriomotricidad que todos los sentidos comparten
y
que los reúne en un haz coherente , en una síntesis polisensorial . Así el
síntesis polisensorial . Así el dinamismo sensoriomotor , inherente a la vida orgánica
y
soporte de su orientación intencional hacia las cosas — y , en el caso de
a la vida orgánica y soporte de su orientación intencional hacia las cosas —
y
, en el caso de los hombres , hacia el lenguaje — , es el
— , es el núcleo del proceso lector : la aprehensión del mundo sensible ,
y
del texto literario que lo representa , siempre está en movimiento ; y siendo intencional
sensible , y del texto literario que lo representa , siempre está en movimiento ;
y
siendo intencional todo movimiento hacia el texto - mundo , es también por ello
especulaciones , cuyo escolasticismo inconsciente tiende a universalizar los cerebrales
y
artificiales métodos de lectura del lector académico como si fuesen los modos impremeditados
movilidad lectora . Primera , la de los ojos que exploran los signos del texto
y
que reestablecen su sentido ; y segunda , derivada con toda naturalidad de la primera
de los ojos que exploran los signos del texto y que reestablecen su sentido ;
y
segunda , derivada con toda naturalidad de la primera , la del lector que es explorado
opinión de Bernard Noël , la síntesis de esos dos movimientos , el del recorrer
y
el del ser recorrido por el flujo verbal , alimenta la “ proyección concreta ”
en realidad , en la conciencia encarnada del lector : Solo el lector profesional , distante
y
distanciado , se siente a sus anchas para bloquear en parte el impulso sensoriomotriz
siente a sus anchas para bloquear en parte el impulso sensoriomotriz de la lectura
y
para mantenerlo bajo el control de un puro juicio ; un juicio que , como
el enunciado leído , restringir la sensoriomotricidad a las leves vocalizaciones
y
gesticulaciones apenas perceptibles que siempre se hacen cuando se lee ( Golder y
y gesticulaciones apenas perceptibles que siempre se hacen cuando se lee ( Golder
y
Gaonac ’ h , 2002 : 55 ) , se les antojaba antinatural a los
fenomenológicamente hablando — de la sustancia somática . El cuerpo - lector , móvil
y
sensible , se configura así , en la historia colectiva de la lectura al igual
cada lector , como el instrumento de una reversibilidad incesante de lo material
y
de lo simbólico ; o , si se prefiere , como el proveedor de materia
funciona en tanto interfaz en la que entran en contacto las cualidades materiales
y
sensibles del ente “ arbol ” con el conocimiento enciclopédico de que disponemos
de que el árbol es un vegetal , de que tiene infinidad de usos industriales
y
aplicaciones prácticas , de 10 Citamos por la traducción de Francisco Montes de
Porrúa ( 1992 ) . que ha sido un objeto tradicional de reflexión poética ,
y
un sinfín de informaciones más . A la inversa , cuando pronunciamos o leemos la
propiedad un proceso semiogenético , que conduce desde la materia hacia la palabra ,
y
en la lectura se reforma en dirección contraria la secuencia transformadora desde
dirección contraria la secuencia transformadora desde la palabra hacia la materia .
Y
todo ello sucede en el cuerpo del lector , cuya carne laboriosa simboliza el mundo
, que hace mundo de las palabras . Las etapas de este itinerario de ida
y
vuelta podrían someramente esquematizarse así , empleando el lenguaje semiótico
a sus perceptos ) lo exteroceptivo , a la cultura ( a las imágenes mentales
y
los conceptos ) lo interoceptivo , y al cuerpo humano ( a la carne sintiente
a la cultura ( a las imágenes mentales y los conceptos ) lo interoceptivo ,
y
al cuerpo humano ( a la carne sintiente y pensante ) lo propioceptivo ( Ouellet
los conceptos ) lo interoceptivo , y al cuerpo humano ( a la carne sintiente
y
pensante ) lo propioceptivo ( Ouellet , 2000 : 81 - 106 ) : El
- 106 ) : El isomorfismo estructural que aquí queda reflejado entre las primeras
y
las últimas etapas de la secuencia , entre la percepción discursiva ( leer el texto
últimas etapas de la secuencia , entre la percepción discursiva ( leer el texto )
y
la percepción natural ( ver , oír , tocar , oler , degustar la realidad
natural ( ver , oír , tocar , oler , degustar la realidad ) ,
y
al revés , por medio del cuerpo sintiente y pensante , que lee iconos de
, degustar la realidad ) , y al revés , por medio del cuerpo sintiente
y
pensante , que lee iconos de la experiencia y que percibe experiencias iconizables
, por medio del cuerpo sintiente y pensante , que lee iconos de la experiencia
y
que percibe experiencias iconizables , es la clave a la hora de comprender la presentificación
escritura ha confiado en el lenguaje para conservarla . Los hombres suelen vivir
y
decir el mundo en un mismo gesto expresivo ; para ellos el continuo entre el
el mundo en un mismo gesto expresivo ; para ellos el continuo entre el lenguaje
y
el ser no es , como para el investigador distanciado , una hipótesis teórica ,
práctica que anula la convencional solución de continuidad entre la naturaleza
y
la cultura , entre la physis y el logos , entre lo sensible y lo
convencional solución de continuidad entre la naturaleza y la cultura , entre la physis
y
el logos , entre lo sensible y lo inteligible , por mucho que nos cueste
naturaleza y la cultura , entre la physis y el logos , entre lo sensible
y
lo inteligible , por mucho que nos cueste desembarazarnos de antítesis profundamente
- Fô de la nouvelle de M . Yourcenar , le parecerían profundamente extrañas .
Y
si la evidencia práctica del leer espontáneo u ordinario pone en cuestión la tosquedad
palabras inducida por la lectura , la iconización encarnada en quien lee , funde
y
confunde al lector con lo leído , volviéndolo inherente a la presencia convocada
razón de la sentencia fenomenológica según la cual el hombre es todo lo que siente
y
todo lo que percibe11 , sin que la distancia objetivante pueda destruir por completo
la distancia objetivante pueda destruir por completo el vínculo que une el cuerpo
y
la conciencia a la vida y al ser . Ello no significa , nada más
destruir por completo el vínculo que une el cuerpo y la conciencia a la vida
y
al ser . Ello no significa , nada más lejos de la verdad , que
renovar la vida , con actualizar el ser . Además de engendrar sustancia sensible
y
experiencia somática , primera manifestación del vivir , y de estimular los afectos
engendrar sustancia sensible y experiencia somática , primera manifestación del vivir ,
y
de estimular los afectos y las emociones , segunda manifestación , contribuyen poderosamente
experiencia somática , primera manifestación del vivir , y de estimular los afectos
y
las emociones , segunda manifestación , contribuyen poderosamente a que el lector
permanentemente reversibles . En la vida humana , embrollo inextricable de naturaleza
y
de cultura , lo inteligible emula a lo sensible , y lo sensible se cumple
embrollo inextricable de naturaleza y de cultura , lo inteligible emula a lo sensible ,
y
lo sensible se cumple en lo inteligible . Y tampoco parece necesario ni conveniente
inteligible emula a lo sensible , y lo sensible se cumple en lo inteligible .
Y
tampoco parece necesario ni conveniente jerarquizar de una vez y para siempre ambos
lo inteligible . Y tampoco parece necesario ni conveniente jerarquizar de una vez
y
para siempre ambos extremos de lo que es un continuo : la lectura abstracta y
y para siempre ambos extremos de lo que es un continuo : la lectura abstracta
y
conceptual tiene tantos , pero no más derechos , que la lectura figurativa y estésica
abstracta y conceptual tiene tantos , pero no más derechos , que la lectura figurativa
y
estésica , y quienes leen activan en mayor o menor grado una u otra en
tiene tantos , pero no más derechos , que la lectura figurativa y estésica ,
y
quienes leen activan en mayor o menor grado una u otra en función de los
mayor o menor grado una u otra en función de los géneros , las finalidades
y
los marcos sociales de su actividad lectora . Durante este recorrido de ida y vuelta
finalidades y los marcos sociales de su actividad lectora . Durante este recorrido de ida
y
vuelta entre los sentidos y la inteligencia , entre el percepto y el concepto ,
su actividad lectora . Durante este recorrido de ida y vuelta entre los sentidos
y
la inteligencia , entre el percepto y el concepto , el lector se va gestando
recorrido de ida y vuelta entre los sentidos y la inteligencia , entre el percepto
y
el concepto , el lector se va gestando a sí mismo como identidad , 11
lo largo de toda la obra de M . Merleau - Ponty ( 1945 )
y
en particular E . Caccio lo prolonga a su modo ( 2011 ) . como
ello por el sueño de una autonomía armada de cultura , de una subjetivación plena
y
consciente . Con todo , parejo sueño se ve en parte contradicho por la patente dependencia
de lo que lee , por su entrega confiada al texto , a su sentido
y
, según Sartre , a su capacidad reveladora y transformadora de la realidad ( 1985
al texto , a su sentido y , según Sartre , a su capacidad reveladora
y
transformadora de la realidad ( 1985 [ 1948 ] ) . Leer es también ,
transformadora de la realidad ( 1985 [ 1948 ] ) . Leer es también ,
y
sobre todo , dejarse determinar , y hay algo paradójico en pedirle a los textos
1948 ] ) . Leer es también , y sobre todo , dejarse determinar ,
y
hay algo paradójico en pedirle a los textos de otros , en cuyas manos nos
fracturas de la experiencia lectora , ese crecimiento del lector que se deja condicionar
y
reacondicionar por lo que lee , por los inéditos estados somáticos , pasionales
reacondicionar por lo que lee , por los inéditos estados somáticos , pasionales
y
cognitivos que experimenta al leer , y que le muestran la vida bajo una nueva
inéditos estados somáticos , pasionales y cognitivos que experimenta al leer ,
y
que le muestran la vida bajo una nueva luz , explica las incontables políticas de
gobierno . Pues cualquier gobierno es consciente de que la lectura inventa en cuerpo
y
alma al sujeto , a un determinado tipo de sujeto o a una parte típica
, a un determinado tipo de sujeto o a una parte típica del sujeto ,
y
quizá la parte del lector que se cree más emancipada . La anhelada autonomía del
colectiva hecha símbolo , incluso en las más recónditas intimidades del sentir
y
del padecer — y no solo del conocer — , y en cuanto tal heteronomía
símbolo , incluso en las más recónditas intimidades del sentir y del padecer —
y
no solo del conocer — , y en cuanto tal heteronomía asumida , si no
recónditas intimidades del sentir y del padecer — y no solo del conocer — ,
y
en cuanto tal heteronomía asumida , si no siempre enteramente comprendida . Pero
esto último , la entrada del consumidor de literatura con sus sensaciones , afectos
y
pensamientos en régimen de control social es asunto de otro discurso , del que nuestro
es asunto de otro discurso , del que nuestro trabajo sobre el cuerpo - lector
y
sobre la presencia del mundo en el símbolo constituye solo un preámbulo necesario
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